En el universo de las motocicletas, pocas sagas han logrado mantenerse vigentes durante décadas con la misma esencia. La familia CB de Honda es una de ellas, y dentro de ese linaje destacan dos nombres que han marcado a distintas generaciones de motociclistas: la Honda CB400 Super Four y la Honda CB500. La CB400 Super Four, nacida en 1992, es mucho más que una moto de media cilindrada. Es un símbolo de equilibrio

RadioMotera te trae la cobertura completa de este tema, fundamental para la comunidad motera colombiana. Mantente informado con nosotros.

Diseñada inicialmente para el exigente mercado japonés, esta naked de 399 cc apostó por una fórmula clásica: motor de cuatro cilindros en línea, diseño retro y una conducción suave pero emocionante. Su producción, que se extendió hasta 2022, demuestra su éxito rotundo. Durante tres décadas, la CB400 se consolidó como una escuela sobre ruedas: accesible para nuevos pilotos, pero lo suficientemente refinada para los más experimentados. Su estética evocaba las motocicletas universales japonesas de los años 70, combinando tradición con tecnología moderna. Por otro lado, la historia de la CB500 se remonta a los años 70, con la mítica CB500 Four, una máquina que ya incorporaba un motor tetracilíndrico de 498 cc y prestaciones que rivalizaban con motos de mayor cilindrada. Aquella moto representó una revolución: suavidad mecánica, fiabilidad y un diseño que hoy es considerado clásico. Décadas después, Honda revive ese espíritu con la nueva generación CB500 Super Four, presentada en 2025

Esta reinterpretación moderna apuesta por un motor de cuatro cilindros de aproximadamente 500 cc y cerca de 80 caballos, integrando electrónica avanzada sin perder su ADN retro. Se trata de una jugada estratégica: recuperar la emoción pura de los motores de cuatro cilindros en un segmento que había sido dominado por configuraciones más simples. Ambos modelos, separados por el tiempo pero unidos por filosofía, reflejan la evolución de la industria sin renunciar a su esencia. La CB400 Super Four representa la perfección del equilibrio clásico, mientras que la nueva CB500 apunta a un futuro donde la nostalgia y la tecnología conviven. En un mundo donde las tendencias cambian rápidamente, Honda demuestra que algunas ideas —cuando están bien hechas— simplemente no pasan de moda.